Garbanzos crujientes al pimentón con crema de calabaza y espinacas
Plato completo y reconfortante: crema suave de calabaza con topping de garbanzos especiados y crujientes, espinacas salteadas y un chorrito de AOVE. Saludable, saciante y perfecto para comer “de la huerta”.
Tiempo de preparación10 minutos minutos
Tiempo de cocción25 minutos minutos
Tiempo Total35 minutos minutos
Servings: 4 personas
- 700 g calabaza
- 1 patata mediana
- 1/2 cebolla
- 1 diente de ajo
- 750 ml caldo de verduras
- aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta
- nuez moscada
- 1 bote de garbanzos cocidos
- 1 cda de AOVE
- 1 cucharadita Pimentón dulce
- 1/2 cucharadita Pimentón picante
- 1/2 cucharadita ajo en polvo
- sal
Precalienta el horno a 200ºC (o airfryer a 190ºC).
Sofríe la base: en una cazuela, añade un chorrito de AOVE y pocha la cebolla 4–5 minutos. Agrega el ajo 1 minuto.
Cocina la crema: añade la calabaza (y la patata si la usas), rehoga 2 minutos y cubre con el caldo. Cocina 15–18 minutos hasta que esté tierno.
Tritura: bate hasta conseguir una crema fina. Ajusta sal, pimienta y especias (comino/nuez moscada). Si quieres, añade unas gotas de limón.
Garbanzos crujientes: seca muy bien los garbanzos, mézclalos con AOVE, pimentón y sal. Hornea 18–22 minutos (moviendo a mitad) hasta que queden crujientes.
Espinacas: en una sartén con una gota de aceite, saltea las espinacas 2–3 minutos con una pizca de sal.
Sirve: reparte la crema en boles, añade espinacas y termina con los garbanzos crujientes por encima. Remata con AOVE y semillas si te apetece.
- Para que los garbanzos queden bien crujientes, sécalos mucho antes de hornear.
- Si quieres versión más proteica, añade una cucharada de yogur natural o queso fresco por encima (opcional).
- También queda genial con zanahoria mezclada con la calabaza.