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Magdalenas ecológicas de algarroba
y espelta 140gr Biopan

2,50

Magdalenas ecológicas y veganas de espelta y algarroba, con aceite de oliva arbequina. Sabor de algarroba y aceite en un bocado, espectaculares.

Nuestro Catálogo

Magdalenas ecológicas de algarroba
y espelta 140gr Biopan

2,50

Magdalenas ecológicas y veganas de espelta y algarroba, con aceite de oliva arbequina. Sabor de algarroba y aceite en un bocado, espectaculares.

Información adicional

Peso 0.140 kg
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Magdalenas ecológicas y veganas de espelta y algarroba, con aceite de oliva arbequina. Sabor de algarroba y aceite en un bocado.

INGREDIENTES

Nuestras magdalenas ecológicas y veganas de espelta y algarroba están fabricadas con ingredientes de procedencia ecológica:

Harina blanca de espelta , aceite de oliva virgen Arbequina, azúcar de caña integral, bebida de avena (agua, avena), aceite de girasol, alga marina calcárea, sal marina), agua, harina de algarroba (9%), levadura biológica, semillas de lino y masa madre (harina integral de trigo (gluten), agua).

Contiene: gluten

Puede contener trazas de : huevos, leche, sésamo, soja y frutos secos.

Formato: Peso neto aproximado: 140 grs. ( envase de 2 unidades )

ALGARROBA

La algarroba crece en vainas largas, flexibles, que inmaduras se asemejan a las habas por su color verde y gran tamaño. Pero, a diferencia de la mayoría de legumbres, esas mismas vainas se vuelven comestibles al madurar, con unas semillas muy duras e imposibles de consumir en crudo sin ser antes procesadas.

En efecto, la algarroba madura se reconoce por el color castaño muy oscuro, casi negro, y el liso algo contraído del exterior, un efecto de la pérdida de humedad. Aunque por fuera son rígidas y tienen una textura que puede recordar al cuero, el interior guarda una pulpa dulzona, tierna y pegajosa, que se puede comer cruda, con el único inconveniente de su fuerte sabor.

La bebida de garrofa y el falso chocolate todavía son recordados hoy como sabores perdidos de otros tiempos, en los que una tableta dura como la piedra y de gusto cuestionable se consideraba todo un lujo. En Murcia, por ejemplo, permanece el testimonio pasado del Eremitorio de la Luz, situado en el entorno natural de El Valle, donde los frailes elaboraban como buenamente podían un sucedáneo de chocolates con la harina de algarroba.

ESPELTA

La espelta posee un gran poder alimenticio y es mejor tolerada por el cuerpo que cualquier otro grano.  No importa cómo se tome, como pan o con otros alimentos, porque es buena y fácil de digerir.

Es el trigo mejor tolerado por el organismo. Moderadamente calórico (unas 338 cal/100 g) tiene un mayor contenido de proteínas (14,5%) que el trigo común (11,5%).

Sus hidratos de carbono (60% en el grano crudo y 20% en el cocido) son mayoritariamente complejos y van acompañados de abundante fibra (10% y 4%, respectivamente), de ahí que presenten un índice glucémico bajo, es decir, que su asimilación en el organismo sea lenta y progresiva, aportando energía de forma prolongada.

Baja en grasas, en su mayoría monoinsaturadas, entre el resto de sus componentes figuran vitaminas del grupo B y E; minerales como magnesio, manganeso, fósforo, hierro, cobre, cinc, selenio o potasio y compuestos fitoquímicos que hacen de ella un cereal muy recomendable.

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